Lourdes – Taller de costura

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El primer préstamo lo saqué hace casi dos años: en ese momento, lo necesitaba para comprar una maquina porque tenía dos en mi taller de costura y me faltaba una. Me presentó una amiga, diciéndome que daban préstamos, y enseguida saqué 1000 pesos, que fui renovando tres veces, siempre para comprar más maquinas.

A veces es un poco difícil de pagar, me atraso de vez en cuando de algunos días, hasta una semana, porque hay temporadas en las cuales no se puede pagar. No hay muchos pedidos y se hace difícil. Pero en general siempre me vino bien el crédito, me ayudó mucho porque me permite comprar las herramientas de trabajo. No tenia para comprar una maquina de cocer al contado, y me frustraba porque me ofrecían trabajos y no tenía las maquinas para hacerlos.

Acá en el taller, estamos siempre trabajando los dos con mi marido, y a veces viene un tercero que nos ayuda cuando tenemos muchos pedidos. Yo empecé en la costura como ayudante, y después estuve trabajando como costurera para coreanos. Hace ya 4 años que estamos trabajando para nosotros mismos. Empezamos con una sola maquina al poner el taller, una recta, que compramos con nuestros ahorros. Ya teníamos la experiencia y también fuimos aprendiendo mucho. Compramos una maquina más, y pasamos a confeccionar prendas ya un poco más complejas.

Me siento mucho mejor ahora porque podemos estar acá con mis hijos, cuidándoles sin estar afuera tantas horas, tenemos la pieza justo acá al lado. Es importante para mí porque cuando me vine para acá desde Bolivia, deje mi hijo allá, y tuve que esperar un año antes de poder traerlo.
Trabajamos mucho porque tenemos que pagar el alquiler de la pieza. Ahora tenemos el taller completo, y ya nos va bien, y nos va a ir mucho mejor todavía en el futuro. Lo único que nos falta es la casa, pero ya vamos a terminar de pagar este crédito, y tratar de sacar más y de ahorrar para la casa, porque se nos va mucho en alquiler. Yo tenía miedo de no poder pagar cuando al principio empecé con el crédito, pero por suerte salió bien, aunque atrasándonos siempre pagamos todo. En general nos atrasamos en el pago de las cuotas cuando nuestros clientes se demoran mucho en pagarnos la mercadería que entregamos. Pero no está bueno atrasarse tanto, no me gusta, porque sé que no hay otro lado que Avanzar para sacar préstamo en esas condiciones, solo ahí. Hay prestamistas en el barrio pero es mucho más caro. Además nos queda cerca la oficina de Avanzar y para ir a pagar también es simple.

Queremos renovar, seguir creciendo, y que nos aumentan el monto del préstamo: por ahora solo tengo un crédito de 1500 pesos, por el atraso que tuve. Queremos seguir comprando más telas pero depende de cuanto nos van a dar.

Me siento orgullosa porque logre lo que quería, sin esa ayuda no iba a tener mi maquina. Si, estoy orgullosa de ser cliente de Avanzar: en el momento que se necesitaba, estuvieron ahí para nosotros.

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