Rene Tordoya – Comedor

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Hace mucho que estoy con Avanzar, desde que empezó la asociación. Habíamos dejado, pero volvimos a sacar y ahora vamos por el 5to préstamo. La primera vez que sacamos un crédito, ahí en el comedor de Margarita Barrientos, era para la venta de comida que teníamos. Era todo mucho más pequeño que lo que el comedor que tenemos ahora, vendíamos pollos fritos en la calle. En esa época, hablábamos con Amanda [asesora de crédito y cofundadora de Avanzar], ella ya nos conoce bien. Ahora estamos con Hector [asesor de crédito]. El último crédito que saqué, recién, era para comprar una heladera y un equipo de música para invertir en el comedor.

Siempre estoy al día con mis pagos de cuotas: no me gusta fallar y si yo pido un crédito es para ser cumplido. Nosotros siempre trabajamos con Avanzar, y yo les digo gracias. En general, pago muy adelantado, tengo el sentido de esa responsabilidad. Ellos [Avanzar] confían en mí y yo tengo que responder como debe ser, así quedo bien conmigo mismo. Luciano [otro prestatario del barrio de Piletones] me garantiza a mi y yo a el, y tampoco nos podemos fallar entre nosotros. A veces hay gente irresponsable, pero yo no, siempre estoy cumplido para estar conforme conmigo, con mi familia y con mi negocio.

El primer préstamo era de 200 pesos, lo necesitábamos para comprar mercadería. Nos ayudó mucho, nos vino re bien. Antes los créditos se sacaban en grupo, pero había un poco de mal entendimiento cuando uno fallaba, entonces decidimos de parar ahí y dejamos de sacar créditos. Yo prefiero sacar de manera individual, porque nosotros pagábamos y los otros del grupo solidario a veces no. Ahora es mucho mejor, trabajamos y nos organizamos con mi señora, hacemos muchas más cosas.

Tenemos a nuestros hijos que también nos ayudan, hasta el más chiquito que tiene 8 años. Empezamos de vuelta con Avanzar hace un poco más de un año, pedimos crédito para comprar una cocina, y después otro para comprar una conservadora y una heladera. Lo bueno es que siempre compre con la confianza de saber que podía sacar un crédito en Avanzar, y siempre me fue todo bien. Es todo para el negocio, para comprar mercadería, carne y verduras. Si invertís en una cosa que no te va a producir, no te sirve, y te vas a arruinar. Ahora estamos bien, tenemos bastante clientes y nos está yendo bien. Así cuando las cosas te van bien, te da ganas de trabajar más, y no nos preocupamos tanto.

Avanzar nos da esta confianza de prestarnos dinero, y no podemos hacerles quedar mal. Estamos siempre muy pendientes de la fecha y vamos separando el dinero de la cuota hasta si estamos en tiempos difíciles. Antes, tuvimos tiempos difíciles pero nos salvamos.

Ahora estamos reembolsando un préstamo de 3000 pesos y es una ayuda grande porque hoy en día nadie te da ni 10 centavos. Esta plata la invertimos acá y de ahí sale para todo lo que hacemos. Hicimos una piecita arriba de la casa para los chicos, porque van creciendo, y estamos en condiciones por suerte de poder ofrecerles a cada uno su lugarcito. También mejoramos el comedor porque los clientes mismos se fijan, para que la gente se sienta bien acá.

Nosotros somos de Cochabamba, yo me vine para Argentina hace 20 y pico de años y mi mujer se vino hace 16 años. La casa es de nosotros: cuando nos instalamos, el barrio era horrible, Piletones era puro barro y casa de cartón, y entraban a robar. Durante mucho tiempo el mismo muchacho vino a robarnos todos los domingos y se llevaba la ganancia del fin de semana, amenazándonos, hasta que alguien lo denuncio y lo llevaron preso. Ahora estamos mucho mejor, pudimos cerrar la casa, y protegernos, y el barrio mejoro, se siente más seguro. Estamos todos mucho mejor.

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